Las ballenas grises del Pacífico migran aproximadamente 10,000 millas de ida y vuelta cada año desde Alaska para aparearse y dar a luz en las cálidas y poco profundas lagunas de Baja California — una de las migraciones más largas de cualquier mamífero.
La laguna Ojo de Liebre en Guerrero Negro (mitad de la península, a varias horas al sur de Ensenada) es el sitio principal de observación más accesible desde la región fronteriza norte, con tours en lancha operando aproximadamente de enero a marzo/abril.
Las ballenas grises en las lagunas de Baja son famosas por su curiosidad: a veces las madres llevan a sus crías justo hasta los botes de turistas para que las toquen, un fenómeno único de esta población.
Reserva tours solo con operadores autorizados (busca permisos o certificaciones de ecoturismo); las embarcaciones no reguladas pueden molestar a las ballenas y ser inseguras.
¿No puedes hacer el viaje hacia el sur? Los tours estacionales en lancha para ver la ballena gris también salen directamente de los muelles de pesca deportiva de Ensenada (aproximadamente de diciembre a abril); es una opción más corta y fácil desde la región de la frontera norte, aunque los avistamientos son menos garantizados que en las mismas lagunas.
El operador, la duración y las condiciones de cancelación se muestran antes de reservar — vale la pena compararlos con las licencias que describe esta guía.
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Nacho