Tanto el tequila como el mezcal se destilan del agave, pero son legal y culturalmente distintos. El tequila debe elaborarse con agave azul Weber, principalmente en Jalisco y un puñado de otras regiones designadas; es un producto con Denominación de Origen estrictamente regulada.
El mezcal se puede elaborar con docenas de variedades de agave en varios estados (Oaxaca es el mayor productor), y la producción tradicional suele consistir en asar los corazones de agave (piñas) en hornos de tierra revestidos con piedras calientes, lo que le da al mezcal su característico sabor ahumado.
Ambos destilados se añejan en categorías: blanco/joven (sin envejecer o con poco tiempo), reposado (envejecido de 2 meses a 1 año) y añejo (envejecido por más de un año en roble). Beber tequila y mezcal de calidad puro, en lugar de como un shot con sal y limón, se ha vuelto mucho más común a medida que la categoría ha crecido internacionalmente.
Valle de Guadalupe, la región vinícola de Baja, también se ha convertido en un centro creciente para los licores artesanales de lotes pequeños — varias destilerías boutique ofrecen degustaciones junto a las bodegas más conocidas de la región.
Busca la etiqueta "100% agave" — los tequilas mixtos (con apenas un 51% de agave, el resto suele ser azúcar de caña) son legales pero generalmente de menor calidad y más propensos a causar una cruda pesada.
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Historias y tradiciones de Baja
Nacho